ENTREVISTAS :

  

 

 

Articuloaparecido  en el Periódico el Mundo.

Enlace: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/02/19/andalucia/1266584876.html

Fumar en pipa,
el vicio por el rito

Algunos de los miembros de Córdoba Pipa Club, en su reunión semanal. | Madero Cubero

Algunos de los miembros de Córdoba Pipa Club, en su reunión semanal. | Madero Cubero

  • Córdoba acoge el campeonato Nacional de fumada lenta para fumadores de pipa
  • 'El que se pasa a la pipa, abandona los cigarrillos', aseguran los fumadores
En época de crisis lo mejor es tomarse las cosas con calma. Para el estrés y la ansiedad de los fumadores, lo mejor, la pipa. No lo dicen los médicos, sino el presidente de Córdoba Pipa Club, Juan Carlos Martínez. La asociación se fundó en mayo de 2003 a la vuelta de un viaje que Martínez realizó a Barcelona. Allí se adentró en el "fantástico" mundo de las pipas. Desde entonces, no se ha separado de la suya.

No existe un perfil determinado de la persona que prefiere la pipa al cigarrillo. Tiene ser tranquila, por la paciencia que hay que tener no sólo a la hora del ritual para comenzar a fumar sino, también a la hora de fumarse una pipa. Un buen fumador de pipa, asegura Juan Carlos Martínez, "o fuma tranquilo o no fuma". Así se entiende que, siendo fumador, en ocasiones haya estado hasta dos semanas sin probar el tabaco. Afirma que quien fuma en pipa lo hace "por placer, no por adicción".

Los fumadores que prueban la pipa terminan abandonando los cigarrillos. "El que conoce el mundo de la pipa, destierra el cigarrillo porque encuentra la diferencia. El tabaco que nosotros fumamos no está adulterado. Es más natural y más puro porque no lleva compuestos químicos que sí llevan los cigarros", asegura.

La edad no distingue tampoco al fumador en pipa. El último socio que ha llegado al Córdoba Pipa Club es un estudiante de Medicina de 22 años, aunque también hay personas de 30, 40, 50 años... El récord no sólo de edad sino también de tiempo fumando pipa lo ostentan dos médicos cordobeses octogenarios, quienes llevan más de 60 años disfrutando de los sabores de un tabaco "bien fumado". En la actualidad forman parte del Córdoba Pipa Club 16 personas.

El ritual

El hábito de fumar pipa requiere de un proceso previo que se suele prolongar unos siete u ocho minutos. El presidente del Córdoba Pipa Club explica que lo primero y más importante es elegir una buena pipa, ya que "los que fumamos en pipa solemos ser además coleccionistas". Después se carga el tabaco en la cazoleta, que varía en función del modelo.

Y, hecho esto, ya se puede fumar. "Dependiendo de la cabida de la pipa y de lo pausadamente que se fume, puedes llegar a tardar en fumar una pipa hasta una hora", asegura.

El récord mundial de fumada lenta lo ostenta un italiano. Es de tres horas y media. Martínez destaca que una de las actividades más importantes que organizan los clubes de pipa -en Andalucía hay uno, además del de Córdoba, con sede en Sevilla- es el campeonato nacional de fumada lenta, que este año se celebra en la capital cordobesa. Será el próximo 5 de junio y gana el que termine el último de fumarse la pipa.

A todos los participantes se les entrega una pipa de iguales características, tres gramos de tabaco, dos cerillas y un atacador, un instrumento que sirve para prensar el tabaco en la pipa. Se dan cinco minutos para cargar la pipa y comienza a contar el tiempo.

Coleccionistas de pipas

La mayoría de los fumadores de pipa son coleccionistas. Juan Carlos tiene una colección, "por ahora", de 100 pipas, que ha reunido sólo en los seis años que lleva fumando tabaco con la ayuda de este utensilio. En total, calcula que puede haber gastado alrededor de 10.000 euros.

El precio medio de una pipa ronda los 30 euros pero hay algunas que superan incluso los 3.000 euros. "Hay una marca de pipa inglesa, la Dunhill, que la más barata cuesta 600 euros. Luego hay otra que es muy buscada por los coleccionistas: la que está hecha de espuma de mar. Hay verdaderas obras de arte", asegura.

Antonio Galán es uno de los socios de Córdoba Pipa Club, y lleva fumando pipa 17 de sus 54 años. Se define como una persona tranquila que fuma a todas horas. "Cuando salgo a la calle, siempre llevo mi pipa encendida. No la dejo para momentos especiales. Soy un habitual", asegura. La colección de éste alcanza las 50 pipas, aunque reconoce que unas las usa y otras no.

Antonio participa, como todos sus compañeros, en el campeonato de fumada lenta pero nunca gana porque no aguanta más de 40 minutos. Las mujeres aún no se han atrevido a formar parte del Pipa Club pero si lo intentan serán recibidas por sus compañeros "con los brazos abiertos".

Los 16 fumadores de pipa se reúnen el tercer o el último jueves de cada mes para debatir sobre temas de actualidad haciendo lo que más les gusta, fumar en pipa. Y precisamente uno de los temas que se han visto obligados a tratar últimamente ha sido el de la nueva reforma que el Gobierno ha planteado de la que se conoce como Ley Antitabaco.

 

 

 

Entrevista a Antonio Galán. (diario Cordoba)