CATAS DE TABACO :

  

 

 

En este apartado  incluiremos catas de tabaco de pipa , realizadas por nuestros socios.

  

GRAVINA REGULAR:          

 

Mezcla para pipa comercializada por la antigua Tabacalera, ahora Altadis. desde principios de los años 80 que vino a complementar las ya existentes Apolo, Cibeles y Neptuno.Se presenta en dos formatos, Aromático (paquete de 50 gr. Rojo) y Regular (paquete del mismo peso marrón). En este caso nos ocuparemos fundamentalmente de la versión Regular.

 

Se trata de una mezcla tipo Cavendish, a base de virginias, burley y orientales prensados y sometidos a varias fermentaciones en recipientes aromatizados al ron. Hablamos de una mezcla típicamente holandesa, fabricada , de hecho, en este país para Altadis.

 

Al abrir la bolsa lo primero que podemos  percibir es un aroma a tabaco que, si acercamos la nariz, se va enriqueciendo por matices que recuerdan al ron añejo. Su corte es grueso, hebras largas que alcanzan casi 2 mm. de anchura. Ello garantiza una combustión moderada y regular, lo que contribuye a que la cazoleta no se caliente en demasía y preserva la lengua de quemazones. Puede incluso llegar a ser necesario sobre todo recien abierto el paquete, desmenuzarlo un poco para hacer la carga, pero, cuidado entonces con la velocidad de la fumada porque podríamos encontrarnos con desagradables excesos de temperatura.

 

En cuanto a su sabor hace honor a su condición de holandes , recordando en cierta medida a algunos “ compatriotas “ como el Amphora también regular pero, en este caso, el tabaco natural superpone su sabor al del licor de la cuba de fermentación mas que en otras marcas.

 

Por su fortaleza bien podría ser un tabaco para todo el día aunque, a mi parecer resulta especialmente recomendable para la mañana, después del desayuno.

 

Por ultimo , otro factor a tener en cuenta es su excelente relación calidad precio. No creo que hoy en día haya otra marca que pueda ofertar 50 gr. De excelente Cavendish de hebra larga por 2,85 e.

 

En definitiva sugerimos que todos aquellos fumadores que no lo hayan probado y puedan, se hagan con unos de estos paquetes marrones con la efigie del héroe de Trafalgar. No será una experiencia desagradable y , en mas de un caso ocupara un lugar preeminente  entre nuestras marcas preferidas.

 

         Jaime P.L.

 

 

 el Bracken Flake

 

 

Llevo algún tiempo fumando una de las labores de Samuel Gawith que recientemente han llegado a los estancos españoles, el Bracken Flake. Como ya tengo la lata algo menos que mediada he pensado que podría ser un buen momento para enviar una descripción por si fuese de  alguna utilidad a aquellos que estuviesen interesados en probarlo.

 

Va prensado en la clásica lata rectangular de 50 gr. De esta casa, con  los “Flakes “  bailando por estar almacenados con cierta holgura pero con un buen vació que los mantiene en buenas condiciones.

 

Al abrir la lata las laminas presentan un aspecto un tanto irregular, con algunas semidesmenuzadas, otras gruesas, otras mas delgadas y de diversas longitudes, nada que ver con la pulcra y regular presentación de otras casas tabaqueras. Esto denota que confían en la habilidad fumatoria de su clientela y dejan a su pericia el realizar una buena carga.

 

En cuanto a su aroma lo primero que se percibe tras su apertura es un penetrante olor a Kentucky curado al  fuego que recuerda bastante, por estar hechos de esta hoja, a los cigarros toscanos, seguidos de Virginia y un pasajero ramalazo de ese toquecillo jabonoso de algunos flakes ingleses pero que apenas permanece en la pituitaria.

 

En cuanto a la carga, ya dije que por lo irregular de su presentación el fabricante nos ofrece bastantes posibilidades, yo lo he hecho con las laminas  semidesmenuzadas, que no han presentado excesiva dificultad para su acomodo y que han ardido bien y regularmente. Aquí cabria reseñar el  exceso de humedad que presenta los flakes de  Samuel  Gawith que al principio dificultan un poco la carga  y encendido pero el seco y torrido verano  cordobés ha sido mano de santo para equilibrar este exceso en poco tiempo.

 

Superado todo esto al fumarlo lo primero que nos llena los sentidos es el aroma a toscano de la hoja de Kentucky, mezcla de olor  a serrín, tabaco negro fuerte y humo de leña  pero mitigado un poco por el efecto suavizante que   los Virginias van dejando de ejercer influencia y el aroma de Kentucky lo inunda todo. Al terminar la cazoleta la saciedad esta garantizada.

 

Digo esto ultimo porque su carga nicotinica es de las altas ( yo diría entre 7 y 8 en una escala del 1  al 10 ) y terminada la cazoleta dudo que nos queden ganas de seguir fumando mas.

 

Es por todo ello, su fuerza nicotinica y su intenso sabor, por lo que parece un tabaco para ocasiones especiales, para fumar con la barriga llena y en cazoletas entre medianas y pequeñas. Fumar algo así en ayunas o en cazoletas grandes se me hace comparable a tomar aguardiente de orujo en jarras de cerveza, los resultados no deben ser demasiado gratificantes.

 

En definitiva una agradable y poco común mezcla de Samuel  Gawith, con bastante fuerza y sabor que , fumada con  las debidas precauciones, nos hará pasar buenos y placenteros ratos. Especialmente recomendable para los amantes de los tabacos y / o los cigarros toscanos.

 

mahogany ready rubbed cata

 

Aquí va una descripción de otra labor de la acreditada y antigua casa tabaquera inglesa Gawith & Hoggarth que, por su probada calidad, nos ha venido dando buenas fumadas a los aficionados a la pipa y que, también en este caso, no defraudará nuestras expectativas.

 

Se trata del “Mahogany Ready Rubbed”.  En la bolsa sólo pone esto y “Gawith & Hoggarth Kendal  Tobacco”.  Es un flake desmenuzado en trozos bastante gruesos aunque creo que también hay una versión en lámina sin deshacer.  El aroma en el sobre es entre jabón, tabaco de habano y serrín, con un remoto parecido a ese toque peculiar del Condor verde pero bastante atenuado.  Presenta cierta dificultad al encendido y se sube con bastante facilidad pero una vez que prende mantiene una combustión lenta pero constante que no calienta la cazoleta.  Al fumarlo, quizá porque lo estoy haciendo en pipa de espuma, se disipan los recelos que despierta su poco convencional aroma empaquetado y un sabor a Virginia oscuro, maduro pero no dulce, se superpone al temido toque jabonoso, siendo uniforme a lo largo de la fumada.  De nicotina anda bien provisto y, en una escala de 1 a 10, bien podría andar entre el 7 ó el 8.  No es, por tanto, un tabaco para todo el día pero tras una buena comida y con tiempo por delante cumple a la perfección y resulta de lo más placentero.  Del aroma en la habitación no puedo deciros pero me da la impresión de que no es de los que más ingratos resultan para los enemigos de nuestro arte.

 

En definitiva me parece una mezcla aconsejable para los aficionados a los virginias neutros o levemente aromatizados de ese peculiar estilo del Condor amarillo, St. Bruno y similares.   Desgraciadamente no se encuentra en los estancos españoles, a mi me lo regaló un socio del córdoba Pipa club al que se lo trajeron de Gibraltar, pero si tenéis ocasión de conseguirlo no la desaprovechéis.

 

 

 

  Jaime  P.L.